El día en que las motos ya no "rujan"

Lunes, 26 noviembre 2018 | Redacción CEU

Las motos de combustión interna aún están lejos de desaparecer. Si bien es cierto que el futuro de este medio de transporte se intuye eléctrico. Las políticas de circulación relativas al cambio climático, el impulso del transporte compartido y la apuesta de grandes marcas por la electrificación están impulsando su desarrollo. La moto eléctrica es una alternativa real de la nueva movilidad. Sin embargo, mientras el coche eléctrico acapara toda la atención, este tipo de vehículos no reciben aún el interés que merecen. Hoy, en CEU IAM Business School, queremos asomarnos al futuro eléctrico sobre dos ruedas. ¿Qué cambios trae consigo la consolidación de la moto eléctrica? ¿Cuáles son las particularidades de este medio de transporte?

 

El nuevo anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que presentó el Gobierno hace unas semanas, ha desatado todo un torbellino en el mundo del motor. El debate sobre la plena electrificación ha salido a la calle y son numerosos tanto sus detractores como defensores. Países como Francia, Reino Unido, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda o Noruega también han desarrollado planes similares que pretenden poner fin al uso de estos vehículos. Las ciudades europeas no se quedan atrás, incluso aprueban normativas que van por delante en relación a las medidas nacionales planteadas. Tomamos como punto de partida todos estos hechos para entender que, aunque los coches diésel y de gasolina ocupen un lugar central en este debate, todo indica que las motos de combustión interna también desaparecerán de las carreteras dentro de unas décadas.

Bien sea porque la sensibilización sobre medioambiente está calando o porque para ser competitivo es preciso apostar ya por estas nuevas fórmulas, las marcas de motos también se están alineando con el cambio. Por ejemplo, en la pasada edición del Salón del Motor de Milán (EICMA 2018), Harley-Davidson presentó de forma oficial una motocicleta eléctrica, LiveWire, un proyecto en el que la firma llevaba trabajando desde 2014. Este vehículo entrará en producción el próximo año y tiene prevista su fecha de lanzamiento también en 2019. Además, Harley-Davidson espera tener un catálogo amplio de motocicletas y bicicletas eléctricas que cubran las necesidades de diferentes usuarios en 2022. Otra marca emblemática que ha decido zambullirse en el mundo eléctrico a dos ruedas es Vespa. La firma italiana ha sido una de las primeras en apostar por este tipo de escúter. De hecho, su Vespa Elettrica ya se está en venta.

La propuesta de Harley-Davidson no fue la única que llamó la atención de los visitantes del Salón del Motor de Milán esta pasada edición. La superdeportiva eléctrica de Kymco, SuperNEX, también lo hizo. La firma taiwanesa considera que la electricidad no tiene por qué está reñida con la emoción. Esta marca tiene un compromiso firme con la electricidad. Lo confirma con el despliegue de su plan Ionex, un proyecto que pretende acelerar la transición eléctrica en los entornos urbanos y que la marca completa con una nueva generación de escúteres EV.

Otro dato que pone de manifiesto que el futuro de las motos eléctricas está cada vez más cerca es el auge de la movilidad compartida. Como comentamos en un artículo reciente, el segundo modelo de propiedad en España es el vehículo compartido (coches, motos, bicicletas,...). Cada vez más compañías apuestan por el motosharing en grandes ciudades españolas. Por ejemplo, en Madrid se encuentran operadores como Muving, Ioscoot, eCooltra, Acciona Motosharing, Movo o Coup. El creciente número de empresas que eligen esta modalidad de vehículo compartido es una prueba más del aumento de confianza de los españoles en este tipo de movilidad.

 

El día en que las motos ya no

Las particularidades de la moto eléctrica

Como ocurre cuando hablamos acerca del coche eléctrico, lo primero que acude a la mente de la mayoría de los usuarios cuando piensan en estas motos es qué nivel de autonomía tienen y cómo y dónde se podrán recargar. Respecto al primer punto, las motos eléctricas suelen tener una autonomía aún muy baja, entre 50 y 100 kilómetros. Es por eso que este tipo de vehículos son ideales para pequeños desplazamientos en zonas urbanas, como los que se realizan generalmente para ir al trabajo, pero no para emprender grandes viajes (al menos por el momento). De todas formas, algunas de estas motos ya sobrepasan esta cifra y se prevé que con el tiempo consigan alcanzar una autonomía mucho mayor.

En cuanto al segundo, es evidente que la red de puntos de recarga es insuficiente. Aunque, también es justo decir que muchos de estos modelos cuentan con baterías extraíbles lo que hace que su recarga sea mucho más fácil y accesible. Por otro lado, el tamaño de las baterías influye en la autonomía que estas motos tienen, pero también en su peso. La complejidad del diseño de estos vehículos reside en encontrar un punto de equilibrio en relación a estos dos aspectos. A su vez,  también dependerá del tipo de moto que se trate.

Por supuesto, no se puede hablar de motos eléctricas sin tener en cuenta uno de los factores que más echarán en falta los nostálgicos de la moto tradicional: el sonido de su motor. Las motos ya no rugirán en un futuro. Harley-Davidson es consciente de ello. Por esa razón en uno de los anuncios de su primera motocicleta eléctrica juega con la siguiente frase: <<El sonido más fuerte que escucharás será el de los latidos de tu corazón>>. Los amantes de las dos ruedas no tendrán más remedio que cambiar el fuerte rugido de un motor por un ligero zumbido, eso sí, también por una mayor entrega en par y potencia.

En CEU IAM Business School apostamos por una formación adaptada a los cambios que actualmente se están produciendo en el entorno. Nuestro Máster Ejecutivo en Dirección de Empresas de Automoción está dirigido a aquellos profesionales que, dentro del sector automotriz, quieren dar un empujón a su carrera siguiendo una metodología adaptada tanto a las necesidades de los alumnos como del entorno en el que trabajarán.