¿Qué aprendimos con Fráncfort?

Viernes, 29 septiembre 2017 | Redacción CEU

Junto a Ginebra y París, Fráncfort acoge uno de los salones más importantes del sector de la automoción. Este tipo de certámenes son algo más que un lugar donde descubrir nuevos prototipos. Nos ofrecen una visión general de qué preocupa a las principales firmas automovilísticas, cómo están trabajando y hacia dónde se mueve el mercado mundial del motor. El Salón de Fráncfort es toda una antesala al futuro que aguarda sobre cuatro ruedas. ¿Qué aprendimos gracias a la celebración de su sexagésima séptima edición?

Un espacio con 230.000 metros cuadrados, cientos de stands con representación de 39 países, más de 1.000 periodistas acreditados y cerca del millón de visitantes. El Salón Internacional de Fráncfort, conocido en alemán como Internationale Automobil-Ausstellung –IAA–, alterna anualmente con Paris, la celebración de una de las citas del motor más importantes y prestigiosas del mundo. Su fecha a comienzos de otoño, lo convierte en un entorno perfecto para que las marcas presenten los modelos que saldrán a la venta el siguiente año. Fráncfort no es solo un espacio para exhibir ante la prensa las nuevas tendencias o poner largos los dientes a los amantes de los coches, es el lugar perfecto para tomar perspectiva y conocer qué quiere y hacia dónde avanza el mercado automovilístico.

Lecciones del Salón de Fráncfort

Pasear entre los stands del certamen alemán ofrece una visión panorámica del estado en que se encuentra el sector de la automoción. Este es un repaso de algunas de las lecciones importantes que hemos aprendido en la bienal alemana:

Los grandes ausentes

Alfa Romeo, DS, Fiat, Jeep, Mitsubishi, Nissan, Infiniti, Peugeot y Volvo. Estas marcas suponen el 20% de las ventas de coches en Europa, también son las firmas que han decido no acudir a la celebración de esta nueva edición del Salón de Fráncfort. El pasado año, Paris contó con notables ausencias: Ford, Volvo, Mazda, Lamborghini y Aston Martin. ¿Acaso no tienen modelos nuevos que presentar?, ¿no les gusta Fráncfort?, ¿se están quedando obsoletos los salones?, ¿qué puede motivar la desaparición de algunas marcas en este evento?

Algunas firmas están empezando a cuestionar el retorno económico de estos eventos internacionales. Los costes que asumen las empresas automovilísticas al presentarse a estos salones son muy elevados. Cada vez más, las marcas se plantean utilizar otras fórmulas para dar a conocer sus nuevos modelos. Se han dado cuenta que pueden mejorar su rentabilidad realizando acciones más pequeñas y menos costosas, como convocar a la prensa para sus propias exhibiciones o realizar campañas digitales para presentar al público sus vehículos. De hecho, Internet es un gran escaparate para mostrar a los potenciales clientes sus futuros coches.

Mientras Las Vegas y Shanghái compiten con fuerza como nuevos escenarios del automóvil, el interés por acudir a estas citas automovilísticas se reduce. Algunas firmas optan por elegir entre las exhibiciones y acudir solo a una de ellas para reducir así el esfuerzo económico a afrontar. Por supuesto, detrás de la decisión de las marcas de descolgarse de estos eventos, pesan otras cuestiones, como pueden ser la falta de prototipos que presentar, una mala situación financiera, las reestructuraciones que estén llevando a cabo o una estrategia de marketing diferente.

¿Qué aprendimos con Fráncfort?

¡China pisa a fondo!

El gigante asiático apuesta fuerte por Fráncfort. Las firmas alemanas, seguidas por las japonesas y coreanas siguen acaparando el territorio, pero China se presenta cada vez con más fuerza en este tipo de encuentros. No es de extrañar, si se tiene en cuenta que el país ha pasado de ocupar los últimos puestos del ranking, a consolidarse como el mayor mercado mundial automovilístico con 26 millones de vehículos al año. El reciente anuncio del gobierno chino de acabar en un futuro cercano con la producción y venta de automóviles que utilicen combustibles fósiles, posiciona al país como un referente clave en el panorama eléctrico mundial de los próximos años.

China podría liderar el cambio eléctrico del sector. Quizás esta sea la razón por la que el país quiera desembarcar en el mercado europeo. Por ejemplo, el crossover compacto de Chery, Expeed TX, abre y explora este camino. La empresa asiática quiere conquistar al público occidental con un SUV, como manda la tendencia, que se adapte tanto a la estética como al concepto europeo. Todo apunta a que en siguientes citas automovilísticas China tendrá una mayor presencia.

Un presente eléctrico y autónomo

'New Mobility World' es el lema que rezaba uno de los pabellones de Fráncfort, la movilidad sostenible cobra importancia en el sector. Que el futuro del automóvil es eléctrico es más una certeza, que una predicción. Ya no es tan fácil encontrar modelos diesel en los stands de la feria europea. Todas las marcas ofrecieron estrategias y propuestas alternativas a los combustibles fósiles para combatir las emisiones de CO2. La mala prensa del 'dieselgate', las nuevas regulaciones de circulación de vehículos en algunas ciudades europeas o el aumento de la demanda son algunas de las razones que han propiciado este impulso eléctrico.

Los coches eléctricos ya están en la calle, son más presente que futuro. De hecho, muchas de las marcas que exhibieron estos prototipos en Fráncfort pondrán a la venta pronto la versión que los anticipa –modelos como el Volkswagen I.D., el SUV I.D. Crozz y la combi I.D. Buzz–. Pero el objetivo de las marcas no se centra solo en reducir las emisiones, las firmas automovilísticas también quieren aumentar la autonomía de sus coches. Aunque el desarrollo eléctrico avanza a mejor ritmo, el trabajo sobre los coches autónomos no se detiene. En la bienal alemana se mostraron vehículos que son prueba de ello: Audi Aicon, BMW i Vision Dynamics, Honda Urban EV Concept, Renault Symbioz y Smart Vision EQ ForTwo.

Los coches autónomos presentan un diseño cómodo y espacioso centrado en el disfrute y la relajación de su ocupante, facilitando cualquier otro tipo de acción ajena a la conducción. Un futuro diferente, pero cercano. Como el Director del Máster en Dirección de Empresas de Automoción del Institute for Advanced Management, José Manuel Garaña, pronostica:

<<El automóvil será una prolongación de la actividad diaria de las personas. Tendré la misma conectividad, el mismo entretenimiento, el protagonismo de nuevas energías y de nuevas formas de entender la posesión de las cosas. Será un "utility" más que una posesión. El automóvil debe de adaptarse a la demanda de la sociedad y no al revés. Nos espera en definitiva un periplo apasionante>>