Smart contracts, qué son y qué no son

Smart contracts, qué son y qué no son

Lunes, 25 febrero 2019 | Redacción CEU

La aparición de la tecnología blockchain no ha dejado indiferente al mundo financiero. Si bien una de sus primeras aplicaciones fueron las criptomonedas, la cadena de bloques no se  quedo ahí. Existe un amplio abanico de propuestas y soluciones innovadoras basadas en esta tecnología. Los contratos inteligentes son un ejemplo de ello. Aunque el término se ha puesto de moda y ocupa últimamente buena parte del debate sobre blockchain, todavía son muchas las dudas que surgen en relación al concepto. Hoy, en CEU IAM Business School, tratamos de arrojar un poco de luz sobre qué son exactamente los “smart contracts”: ¿son estos contratos efectivamente inteligentes?, ¿se tratan propiamente dicho de contratos?, ¿qué límites encuentran en su funcionamiento?, ¿cómo se perfila el futuro de esta tecnología?

 

Aunque en 1995 no existía la infraestructura necesaria para ponerlos en marcha, Nick Szabo ya consiguió definir en qué consistían los "smart contracts":

<<A set of promises, including protocols within which the parties perform on the other promises. The protocols are usually implemented with programs on a computer network, or in other forms of digital electronics, thus these contracts are "smarter" than their paper-based ancestors. No use of artificial intelligence is implied>>

Su teoría, por aquel entonces imposible, pudo materializarse catorce años después gracias a la llegada del blockchain. Para comprender el funcionamiento de este tipo de contratos, es imprescindible conocer cuáles son las características específicas de la cadena de bloques: la descentralización, la inmutabilidad, su capacidad para poner el valor en el centro de todo,...  Recomendamos a los interesados leer cualquiera de los dos artículos sobre blockchain publicados en el blog de CEU IAM: ¿Qué aplicaciones tiene el blockchain? y ¿Por qué el blockchain puede transformar las finanzas?

Los contratos inteligentes a examen

Los contratos inteligentes tienen ciertas particularidades que los hacen especiales. Son capaces de ejecutarse por sí mismos. No necesitan, por tanto, la intervención de un tercero, y esto puede resultar considerablemente beneficioso en términos económicos. Además de autónomos, son automáticos. Eso les permite ser mucho más rápidos que cualquier otro tipo de contrato, ya sea verbal o escrito. En cierta manera, los términos del contrato funcionan a modo de órdenes, lo que impide que haya hueco a interpretación alguna en ellos. La tecnología blockchain les aporta, a su vez, atributos como la inmutabilidad, la seguridad y la transparencia.

No obstante, cabe matizar algunos aspectos sobre este concepto. Es bastante frecuente que en las conferencias y debates sobre blockchain salga a relucir el dicho "los contratos inteligentes ni son contratos ni son inteligentes". De hecho, María Concepción de Monteverde, directora de blockchain del Banco Santander, mencionó esa misma frase en la reciente clase magistral Blockchain y su aplicación en el ámbito financiero de CEU IAM Business School –se encuentra disponible en vídeo nuestro canal de Youtube–.

Esta popular expresión intenta explicar que más que un contrato en sí, los "smart contracts" son códigos dentro de una base de datos distribuida que hacen posible que se cumplan condiciones de un contrato previo. Las partes involucradas han tenido que llegar a un acuerdo antes. Otra opción es que una de las partes sea la que realmente establece las condiciones, por lo que no se produzca ningún tipo de negociación. Por lo tanto, cuando se habla de contratos inteligentes se alude más bien a una ejecución de contratos a través de blockchain que a otra cosa. Además, estos "contratos" no son particularmente inteligentes porque el funcionamiento de los mismos se basa en un proceso automatizado.

 

Smart contracts, qué son y qué no son

Presente y futuro de los smart contracts

No son contratos inteligentes en un sentido literal, pero eso no les resta potencial. Sus posibles aplicaciones siguen siendo numerosas, por ejemplo, en materia de autoría y derechos de propiedad intelectual. Los "smart contracts" permiten que un músico reciba un pago de forma automática cada vez que alguien descarga su música. Además, los derechos del artista son registrados de forma segura y no pueden ser modificados por nadie. Los contratos inteligentes también pueden llegar ser igual de beneficiosos en otros ámbitos como son la compraventa online, los seguros, los depósitos en garantía, el voto digital, los cambios de titularidad, las herencias, etc.

Pese a que donde más acogida están teniendo los contratos inteligentes es en el entorno fintech, el desarrollo de este tipo de tecnología promete dar una vuelta de tuerca a todo tipo de contratos comerciales y profesionales. Ya existen plataformas como Ethereum, Counterparty, Hyperledger o Rootsock que ofrecen este tipo de servicios. No obstante, cabe señalar que los "smart contracts" se encuentran todavía en una fase de desarrollo muy temprana. Aún tienen por delante muchos retos que resolver como el fenómeno de la multijurisdicción (qué norma aplicar si las partes están en diferentes países), la irreversibilidad de los contratos, su falta de respaldo legal o cuestiones sobre responsabilidad.

Fujitsu ha presentado recientemente las que son para la compañía las ocho predicciones que marcarán al blockchain en 2019. Entre ellas, encontramos una acerca de los "smart contracts". La  firma nipona vaticina que la inteligencia artificial será clave en el desarrollo de esta tecnología. Considera que la limitada capacidad de estos contratos para adaptarse a las circunstancias cambiantes podría verse superada con la llegada de la IA. Esta permitirá aportar un valor adicional al proceso y favorecer un flujo de trabajo autoajustable. La inteligencia artificial ayudaría a hacer cumplir de forma automática elementos de los "smart contracts" pese a tener ciertos déficits en principios como la imparcialidad, eficiencia, crecimiento e intención. Diferentes expertos también señalan que el Internet de las Cosas (IoT) será otro de los grandes motores de los contratos inteligentes. Juntas, estas tecnologías abrirían aún más puertas a la innovación.

En CEU IAM Business School, somos conscientes de que para enfrentar los nuevos desafíos que plantea la llegada de estas tecnologías, los profesionales tienen que estar más preparados que nunca. Esa es la razón que nos ha llevado a diseñar proyectos formativos como el Programa Avanzado de FINTECH, Finanzas Digitales y Blockchain o el Programa Avanzado en Economía Digital, FINTECH y Sociedad Inteligente (Online). También consideramos que para desarrollar una carrera en la dirección financiera, en la banca y en el mundo de las inversiones es necesario tanto estudiar en profundidad el nuevo entorno financiero como recibir una sólida formación en esta materia. Nuestra propuesta: un Máster Ejecutivo en Finanzas.

 

Esta página web usa cookies.

Este sitio web utiliza cookies para analizar el tráfico, personalizar preferencias de contenido y ofrecer funciones propias de redes sociales. También compartimos información sobre el uso que hagas de nuestro sitio web con terceros (redes sociales, publicidad y análisis web). Puedes modificar el uso de dichas cookies en la siguiente configuración.

Permitir todas las cookies