Tesla Model 3, la larga espera

30-10-2017 | Redacción CEU

Son decenas de miles de personas las que han decidido cancelar la reserva del coche más esperado del mundo. No parece preocupar a Tesla que registra una media de 1.800 reservas al día de su Model 3. Ni celebridades, ni familiares, ni promociones especiales; todas las personas que deseen adquirir el vehículo tienen que sobrellevar una larga cola y respetar el estricto orden de inscripción. Esta demora comienza a desesperar algunos, sobre todo, cuando leen titulares en prensa sobre retrasos inesperados o problemas de producción. ¿Merece la pena apuntarse a la larga lista de espera? ¿Cumplirá el nuevo vehículo con las expectativas suscitadas entre sus admiradores? ¿Estará a la altura el coche bandera de la revolución eléctrica?

 

Hace unas semanas, los medios de comunicación se hacían eco de un sorprendente suceso, el valor de reventa del primer Model 3 alcanzaba cuatro veces su precio inicial de venta. Un empleado de la firma californiana publicaba un anuncio en la web Craiglist para vender su vehículo por 150.000 dólares. Es necesario precisar que Tesla solo ha priorizado la entrega de vehículos a sus empleados frente al público general. Lo más probable es que el trabajador considerase esta preferencia como una oportunidad singular para hacer negocio. Sin embargo, esta tentativa de venta quedó solo en anécdota. El anuncio fue retirado. La marca había dejado claro previamente que el privilegio no contemplaba la posible opción a reventa –todos los empleados aceptaron esto en los términos de la reserva de su codiciado sedán–. De no ser así, ¿estaría dispuesto alguien a pagar la prohibitiva cifra para saltarse la lista? Probablemente, sí. 

El coche que inicia una revolución

¿Qué tiene de especial el Tesla Model 3 para que la lista de espera sea tan larga y no pare de crecer? Su cuerpo es de aluminio y acero. Su interior, sencillo. Tras el volante, no tiene frontal. Lo sustituye una pantalla de quince pulgadas que se sitúa entre piloto y copiloto. Este monitor permite controlar otras prestaciones del vehículo como velocidad, navegación o climatización. Con solo entrar en el vehículo, el conductor desbloquea, a través del bluetooth que conecta su teléfono móvil, el coche. También se puede iniciar con una tarjeta, las llaves convencionales son cosa del pasado. El modelo de autonomía del coche se define en dos conceptos: "Standard" y "Long Range". Su color de salida es negro, pero se puede cambiar pagando un extra. También se puede convertir en un coche de conducción autónoma completa por 8.000 euros.

Lo que hace único a este sedán eléctrico es que plantea el posible inicio de una revolución. Este vehículo es la promesa de la estandarización de un coche eléctrico con precio "asequible" para el público general. El director General de Tesla Motors, Elon Musk, desveló hace once años su plan maestro: 1- Construir coche deportivo. 2- Usar ese dinero para construir un coche asequible. 3- Usar ese dinero para construir un automóvil incluso aún más asequible. 4- Mientras se hace lo anterior, también proveer opciones de generación de energía eléctrica de cero emisiones.

Por ahora, el planteamiento de Musk parece seguir en pie. El precio mínimo de su Model 3 ronda entre 35.000 euros –versión de autonomía standard– y 44.000 euros –Long Range–. El coste, aunque aún está alejado de la media popular, es el más barato de la marca. La firma alza la vista, plantea el lanzamiento en el futuro de modelos más económicos. Es el paso intermedio hacia la normalización de la movilidad eléctrica. Puede que este coche eléctrico no se convierta en el más exitoso o extendido del mundo –aunque sus cifras de comercialización sean altas hasta el momento–, pero sin duda será el coche que abra el camino, el gran abanderado de la revolución eléctrica.

Tesla Model 3, la larga espera

En el punto de mira

Si algo puede echar para atrás a un potencial comprador de un vehículo eléctrico es el sistema de recarga. Uno de los grandes retos de Tesla con este modelo es, como para muchas marcas que apuestan por los eléctricos, la falta de infraestructura de recarga. Aunque el norte y centro de Europa están mejor preparados para la integración de este tipo de automóviles en las carreteras, aún queda mucho trabajo por hacer. En España, el escenario infunde menor aliento, la red de cargadores es aún muy pobre. Esta situación contribuye en gran medida a que el público potencial que pueda disfrutar de estos automóviles se vea reducido al que vive principalmente en entornos urbanos. El Model 3 solo puede comercializarse para circular en grandes ciudades o para realizar trayectos cortos. La red de recarga debe ampliarse mucho para que este sistema triunfe.

El minimalismo es otro de los puntos que suscitan debate entre los apasionados del motor. Este diseño supone un movimiento bastante arriesgado, cambia por completo la apariencia del vehículo. Algunos consideran que la sencillez en su interior es excesiva para la categoría de un coche como este. Por otro lado, el panel de navegación requiere apartar la vista de la carretera para su manejo y no todo el mundo confía en la eficacia de la gestión a través de comandos de voz. 

Pero si hay algo que preocupa sobre la comercialización del Model 3, es la capacidad de producción y entrega de los vehículos en el plazo que Tesla ha estimado. Cubrir la demanda se está haciendo cada vez más difícil para la firma. La compañía ya ha reconocido públicamente que el proceso va un poco más lento de lo anunciado y Elon Musk quita hierro al asunto. Desde fuera, las críticas sobre estos retrasos son más duras. En un reciente artículo publicado por Bloomberg, se estimaba que para cumplir el objetivo fijado para 2018 –medio millón de coches–, la compañía tendría que transformar una de las fábricas de automóviles de menor volumen de América del Norte en la segunda planta de producción más alta de la región. El desafío al que se enfrenta Tesla es realmente ambicioso. 

Mientras la marca trabaja en la agilización de los procesos de producción e intenta que sus inversores y los clientes en la lista de la espera no se alarmen, el resto de compañías sigue trabajando en el diseño de nuevos modelos sostenibles. El Model 3 es el paso intermedio para la estandarización de vehículos asequibles y eléctricos para el público general. En su camino hacia la revolución eléctrica, Tesla no está solo. El resto de fabricantes podrían superarlo. La lista de espera ya alcanza los dos años, ¿ofrecerá la competencia una alternativa antes?, ¿será la opción más atractiva el Model 3 cuando llegue a nuestras calles?, ¿será Tesla quien lidere definitivamente el futuro mercado de los coches eléctricos?