Tres ingredientes imprescindibles en una empresa

Tres ingredientes imprescindibles en una empresa

Lunes, 28 enero 2019 | Redacción CEU

Las compañías tienen que enfrentarse a entornos cada vez más complejos, en los que el cambio y la incertidumbre son constantes. Conseguir prosperar en este difícil contexto significa estar dispuesto a cambiar con él y acercase al trabajo con un nuevo enfoque. La innovación, el talento y el trabajo en equipo se convierten en los tres ingredientes indispensables de la actividad diaria de una empresa, sobre todo cuando se trata de pymes, micro-pymes y compañías emergentes. ¿Cómo combinar estos elementos de la forma adecuada? ¿Qué puede hacer una compañía para atraer e impulsar el talento? ¿Cómo conseguir que un equipo de trabajo sea eficaz? ¿Cuál es la fórmula secreta para conseguir adaptarse a un entorno tan cambiante como es este?

 

El pasado miércoles, 23 de enero, CEU IAM Business School acogió el evento "Innovación, Talento y Trabajo en Equipo". En este encuentro, Rafael Sancho Zamora, especialista en consultoría estratégica, emprendimiento, organización y gestión de RR. HH. y coaching ejecutivo, ofreció una clase magistral sobre estos ingredientes que resultan claves para el éxito de una empresa. La trascendencia de la organización es proporcional al talento que se encuentra en ella, y para encontrar las respuestas adecuadas se necesita adoptar un rol de equipo. La innovación es, a su vez, una herramienta extraordinaria en la resolución de problemas.

La gestión del talento

<<El talento humano es responsable de la dimensión de la organización; en función de las personas que contratemos, en función de las personas que tengamos con nosotros, vamos a tener una mayor o menor calidad a la hora de ofrecer productos y servicios a nuestros clientes>>, explicó en su ponencia el experto en Recursos Humanos. Son también tres las características que Zamora destacó en la búsqueda de profesionales por parte de las empresas: el trabajo en equipo (empleados que sean capaces de cocrear, cooperar y coordinar), la creatividad (que sean capaces de aportar soluciones en el día a día y que aporten agilidad a la empresa) y la proactividad (que salga de ellos actuar).

A la hora de atraer y retener talento, es importante adoptar un enfoque basado en: la creación de ambientes favorables que propicien la motivación, el compromiso y la productividad, la identificación de necesidades para encaminar los programas, la capacitación y el desarrollo de los empleados, el diseño y la implementación de programas de bienestar y el apoyo a las decisiones de gerencia.

El especialista en RR. HH. explicó que la motivación del empleado es esencial para crear un ambiente laboral que contribuya a alcanzar los objetivos de las empresas. Los empresarios deben saber transmitir la misión (razón de ser de la empresa), la visión (a dónde quiere llegar la compañía) y los objetivos (teniendo en cuenta que sean siempre medibles, cuantificables, alcanzables y pocos). También tienen que saber actuar como líderes, no como simples jefes. Es decir, tienen que convertirse en guías, que pueda ser valorados y sirvan de ejemplo a sus empleados. Porque si el empresario es el primero que incumple las normas y no se esfuerza por alcanzar los objetivos, el empleado no tendrá ningún espejo en el que fijarse.

La apuesta por la innovación

Zamora, quien también es profesor del Executive Master en Recursos Humanos, Gestión del Talento y Liderazgo de CEU IAM, utilizó el símil del "síndrome de la rana hirviendo" de Charles Handy para explicar la importancia de interpretar la realidad y saber adaptarse a ella de la forma correcta. Si se mete a una rana en un recipiente con agua hirviendo, esta saltará asustada al momento. Si se vuelve a meter cuando el agua está fría, y se calienta poco a poco el agua, la rana acabará cocida. El animal no es capaz de darse cuenta de los cambios que se producen en su entorno. Del mismo modo, si una empresa no está pendiente de aquello que la rodea (la tecnología, los empleados, los competidores, la legislación,...), puede llegar a acabar tan mal como el anfibio de este relato. La compañía triunfará en la medida que sepa adaptarse a los cambios.

<<No estamos ante una época de cambios, sino ante un cambio de época>>, aseguró el profesor. El mundo se mueve ahora por los paradigmas de "lo portable", "lo pequeño", "lo personal", "lo creativo", "lo híbrido",... Los clientes han cambiado. Ahora están más preparados, cuentan con más información y no tienen la misma lealtad hacia las marcas. Zamora señala que el diálogo entre empresa y consumidor tiene, por lo tanto, que cambiar. También el lenguaje, pues los canales de comunicación, particularmente las redes sociales, tienen reglas muy diferentes. Las empresas tienen que ser innovadoras y mantenerse en constante evolución para encontrar las ventajas competitivas en este contexto convulso. Esto significa que es necesario buscar empleados con talento creativo, porque como el mismo experto dijo: <<La creatividad se pega y se aprende>>.

 

Tres ingredientes imprescindibles en una empresa

El reto de trabajar en equipo

No fueron los primeros ni los más grandes. Ninguno de ellos era antes conocido como una estrella. Sin embargo, gracias al trabajo en equipo, la confianza en los compañeros, la creatividad y la innovación disruptiva, el Cirque du Soleil alcanzó el éxito. Este es el caso que el docente utilizó como ejemplo para subrayar el valor del trabajo en equipo.

Un equipo es un grupo de personas que trabaja hacia una meta común. A través del esfuerzo coordinado, el grupo puede generar una sinergia positiva. Aunque la fuerza de un grupo reside en las diferencias, el trabajo en equipo no consiste en una simple suma de aportaciones individuales.  Su esfuerzo debe estar orientado a la misión y la visión de la compañía. Cuando un equipo trabaja de forma eficiente y con un objetivo común, son muchos los beneficios que se obtienen: la productividad aumenta, el trabajo es menos estresante, se comparte la responsabilidad, se reducen los gastos generales y se distingue la calidad.

Un equipo de trabajo funciona como una maquinaria con diferentes engranajes. Todos deben funcionar bien, porque si uno falla el equipo fracasa. Zamora considera que el líder es el responsable de "engrasar" esa maquinaria. Él es el encargado de detectar las carencias y ayudar a solventarlas. También es él quien debe reconocer cuando los profesionales están haciendo un buen trabajo.

Este artículo sirve como breve resumen del evento organizado por CEU IAM. Puedes visualizar el vídeo completo en nuestro canal de Youtube. Nuestra escuela de negocios imparte un Executive Master en Recursos Humanos, Gestión del Talento y Liderazgo que apuesta de forma decidida por el talento, la innovación y el trabajo en equipo. Rafael Sancho Zamora es uno de sus profesores.

 

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