Tu nuevo "smartphone" tiene ruedas

13-12-2017 | Redacción CEU

Aburrirse no es una opción. Ese parece ser el objetivo que sobrevuela sobre buena parte de las marcas de coches que hay en el mercado. La llegada del coche autónomo promete convertir a los vehículos en centros de ocio y disfrute, más que en medios de transporte. Por mucho que lo intenten, es posible que los policías del futuro no puedan evitar las distracciones al volante. El propio vehículo será una gran evasión en sí y el conductor no será tal. Mientras los automóviles autónomos no circulen de forma masiva en las calles, las firmas automovilísticas seguirán intentando complacer a los tripulantes de sus coches con nuevos servicios que avancen en la misma dirección. Los coches se empiezan a parecer más a los teléfonos móviles y menos a los vehículos convencionales. ¿Será tu coche el móvil del futuro?

 

Los fabricantes de automóviles podrían haber encontrado una cura pragmática a la amaxofobia: el coche autónomo. En un futuro cercano, conducir será una actividad propia del pasado. Los conductores abandonarán su condición de piloto para pasar a ser un pasajero más. Quizás conserven algunas tareas de control, según sea el nivel de autonomía de sus coches, pero probablemente la mayor parte del tiempo que se encuentren en el vehículo, no tengan ninguna función específica que realizar. ¿Van a dejar las marcas abandonados a los conductores a su suerte?, ¿permitirán que los conductores se aburran a bordo?

Las firmas de automóviles trabajan para mejorar la experiencia sobre ruedas de sus clientes. Pretenden que esta sea más cómoda y completa, y consiguen, de forma intencionada o no, que los coches se parezcan cada vez más a los smartphones. El diseño de automóviles conectados posibilita que, aparte de que sus usuarios lleguen de un lado a otro, su viaje sea más entretenido, práctico y personal. Los próximos años prometen estar repletos de nuevas propuestas y prestaciones automóviles. Este es un gran punto de inflexión para el mundo del motor.

Los automóviles en la Red

A partir del 31 de marzo de 2018, todos los coches y furgonetas ligeras que se fabriquen deberán incluir un sistema de llamada de emergencia automático conocido como eCall. Esta prestación aportará a los servicios de emergencia información importante para atender los accidentes que se produzcan; como el tipo de coche, la hora justa a la que ha ocurrido, la ubicación exacta y el número de ocupantes del vehículo. El Parlamento Europeo pretende reducir un 10% la cifra de fallecidos en carretera con esta medida aprobada en 2015. Esta tecnología podría acortar los tiempos de respuesta en caso de accidente, los primeros minutos son vitales.

Este es solo un ejemplo de cómo la conectividad de los vehículos empieza a normalizarse. De acuerdo con la estimación que realiza Faconauto a partir de los datos de la consultora MISI, uno de cada cuatro coches en 2021 estará conectado. Esta organización pronostica que la cifra de vehículos con acceso a Internet alcanzará los seis millones en España dentro de cuatro años. A nivel mundial, la consultora Gartner eleva la cifra a 220 millones de vehículos. Los coches conectados son ya una realidad. El acceso a Internet de los vehículos ya permite acceder a cuentas de correo, disponer de servicios de asistencia a la conducción, escuchar listas personalizadas de música o conectarse a la nube. Pero los vehículos en Red prometen mucho más: aumentar la conexión entre coche y hogar "inteligente", monitorizar el estado de salud de los ocupantes, prevenir de forma mucho más efectiva los accidentes, personalizar la relación entre vehículo y conductor de acuerdo a gustos y hábitos, incluso, convertir a los coches en cabinas de realidad virtual.

Los coches también empiezan a facilitar otro tipo de gestiones como, por ejemplo, el pago a través de aplicaciones integradas. Esa es precisamente la última propuesta de General Motors. La semana pasada la firma desvelaba que a través del servicio de Marketplace de sus vehículos, los ocupantes podrían comprar un café, pagar la gasolina o reservar en un restaurante. No es la única compañía que ofrece nuevos servicios para sus clientes. SEAT anunció en la última edición de Fráncfort la implantación del sistema Alexa en vehículos nuevos. Gracias a este asistente de voz diseñado por Amazon, los usuarios podrán gestionar la agenda personal, localizar puntos de interés o encontrar concesionarios cercanos, entre otras funciones.

Tu nuevo

¿Son seguros los coches conectados?

La conectividad de los vehículos puede volverse en contra de los coches autónomos del mañana. Estos automóviles pueden ser objetivos atractivos para los hackers, bien para poner en riesgo la seguridad de sus ocupantes, para conseguir vulnerar la protección de sus datos e incluso para realizar un atentado. Tesla, empresas líder en conectividad, ya ha sufrido varios ataques a sus vehículos. Los hackers consiguieron hacerse con el poder de funciones como la regulación de asientos y retrovisores, la apertura de puertas, el encendido de luces e, incluso, el control de los frenos. Ahora, la compañía trabaja con una clave criptográfica que solo ella conoce y desarrolla mecanismos más seguros.

Las marcas ansían llegar a la certificación de nivel cinco de autonomía, vehículos que sean capaces de circular sin intervención humana. La conectividad es clave para conseguir este propósito, los automóviles tienen que estar conectados entre sí para poder "conducir" solos. El coche autónomo promete eliminar los equívocos humanos a la hora de conducir, pero los coches también son susceptibles de sufrir daños externos, los ciberataques. Los fabricantes de coches no solo tienen que diseñar vehículos conectados, inteligentes y excitantes, también tienen que garantizar que sus sistemas de seguridad son fuertes y están blindados frente a cualquier tentativa de delito remoto.

Tanto móviles como coches son parte de nuestra rutina diaria. Ambos están destinados a entenderse y complementarse. Quizás sean dos caras de una misma moneda, dos emblemas de la Transformación Digital, porque ahora los nuevos smartphones también tienen ruedas.