Tus coches por mis quesos

06-08-2018 | Redacción CEU

La primera firma por parte de la Unión Europea y Japón de un acuerdo de libre comercio para eliminar los aranceles entre ambas economías no ha trascendido a la opinión pública con una intensidad proporcional a su magnitud. Bien es cierto que esta alianza todavía no ha sido ratificada por la Dieta japonesa o el Parlamento Europeo -aunque todo parece indicar que no habrá ningún obstáculo a su definitiva aprobación-. Pero, no por ello, es menor el impacto que su efectiva culminación podría tener en la economía global: la unión de sus fuerzas equivale al 27,8% del Producto Interior Bruto mundial y el 36,8% del comercio de mercancías. ¿En qué puede cambiar este tratado el escenario económico global?, ¿qué claves son importantes a la hora de entender esta alianza?

 

No es la primera vez que el tratado de libre comercio ocupa la atención de nuestra redacción. Como hemos analizado recientemente, este acuerdo tiene un impacto directo en el sector de la automoción. Su implementación supondrá la progresiva eliminación de aranceles en los automóviles japoneses en un periodo de siete años (estos vehículos están gravados en la actualidad con un 10% de aranceles). No obstante, limitar el análisis de este alianza solo a este sector significaría adoptar una visión reduccionista del tratado. Esta es la razón que nos ha llevado a la redacción de este artículo.

El sector agroalimentario, el gran ganador europeo

Al observar el titular de este artículo, puede que algún lector haya intuido cierto grado de delirio en la pluma de su redactor. Aunque no descartamos que pueda ser cierto, es preciso apuntar que este tratado se conoce popularmente como el pacto de “los automóviles por el queso”. Esta denominación responde al impacto que puede tener este acuerdo en el sector agroalimentario europeo. Con su implementación, Japón se beneficiará principalmente de la comercialización de sus vehículos en el continente y la Unión Europea se verá favorecida por la reducción de tasas en diversos productos de alimentación como la carne de vacuno (los aranceles bajarán del 18'5% al 9% en quince años) y por la eliminación de tasas en otros productos como son el queso y el vino. En total, el acuerdo ayudará a la comercialización de 205 productos agrícolas con origen europeo, de los cuales 42 son productos españoles.

Este acuerdo permitirá el acceso del sector agroalimentario a un mercado con 127 millones de consumidores. La Comisión Europea ha señalado que su aplicación supondrá un ahorro de 1.000 millones de euros al año en aranceles y, según un estudio de la London School of Economics, esta alianza propiciará el crecimiento de un 33% de las exportaciones europeas. Por su parte, el gobierno nipón considera que, una vez que la reducción total de las tasas se produzca, su economía crecerá un 1% de forma anual.

Más que una cuestión de aranceles

Este tratado destaca por el volumen de sus protagonistas, la UE y Japón son dos de las cuatro mayores economías del mundo. También merece atención por su nivel de ambición, la eliminación de las trabas arancelaria puede llegar a liberalizar entre un 90% y un 99% de los productos que ambos mercados comercializan entre sí. No obstante, si algo tiene de particular esta alianza no es este aspecto, sino el hecho de que trasciende al ámbito comercial, y va un paso más allá.

El acuerdo entre Japón y la Unión Europea recoge el mutuo reconocimiento de sus sistemas de protección de datos. En otras palabras, pretende crear el mayor área mundial de transferencia de datos. El tratado también establece un marco estratégico para que estos mercados puedan cooperar en esferas como el cambio climático, la migración y la seguridad. Para ello, la alianza contempla la armonización de las normativas que regulan sectores como la automoción, la sanidad y la cosmética.

 

Tus coches por mis quesos

Un mensaje claro a las políticas proteccionistas

El encuentro entre los mandatarios de la Unión Europea y Japón el pasado mes en Tokio, estuvo repleto de alusiones a las políticas proteccionistas:

- "Es un mensaje claro contra el proteccionismo" - Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo.

- "Demostramos que somos más fuertes y estamos mejor posicionados cuando trabajamos juntos. Estamos liderando con el ejemplo, mostrando que el comercio es más que aranceles y barreras. Se trata de valores, principios y de encontrar las mejores soluciones para todos los interesados" - Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

- "En un momento en que las medidas proteccionistas están ganando fuerza a nivel mundial, la firma del acuerdo entre Japón y la UE de hoy mostrará al mundo, una vez más, nuestra voluntad política inquebrantable de promover el libre comercio"-  Shinzo Abe, primer ministro japonés, Shinzo Abe.

El tratado de libre comercio entre Japón y la UE pretende hacer frente a este tipo de políticas. De hecho, puede que haya podido influir de alguna forma en el cambio de rumbo de la relación entre  Estados Unidos y la Unión Europea. Parece que el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha entendido el mensaje y ha decidido poner fin, al menos por el momento, a la batalla comercial que mantenía con Europa. La pasada semana, Trump y su homólogo en la UE, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, se reunieron para conversar acerca de esta contienda. Durante el encuentro, los mandatarios llegaron a un acuerdo y rebajaron la tensión; la amenaza de la imposición de aranceles a los automóviles europeos desapareció.

El resultado de esta reunión es una tregua comercial; Trump incluso ha llegado a sugerir un futuro escenario de "aranceles cero". Por el momento, este acercamiento supone un punto de partida. Los mandatarios han conversado acerca de un posible acuerdo sobre la eliminación de las tarifas a las importaciones siderúrgicas europeas y la comercialización del gas licuado y la soja procedentes de Estados Unidos. Quizá este podría constituir el primer borrador de un nuevo tratado internacional: "tu soja y gas por mis metales".

En CEU IAM Business School, creemos que en el mundo de los negocios es importante trabajar sobre dos pilares: la ética y el liderazgo. Estas han sido las premisas que nos han guiado a la hora de diseñar nuestro Executive MBA: un programa dirigido a aquellos líderes del mañana que serán los encargados de lidiar con los desafíos que plantea un escenario cada vez más complejo y globalizado.