¡Y llegaron los "centennials"!

Lunes, 8 enero 2018 | Redacción CEU

En plena transformación tecnológica, la mayoría de empresas aprenden a marchas forzadas a lidiar con los cambios que acarrea el desembarco de la generación Y en sus oficinas. La convivencia de tres generaciones diferentes con marcadas particularidades no es fácil. Cuando pensaban que el escenario no podía ser más complejo, las compañías empiezan a percatarse de que se avecinan nuevos cambios. Apenas han aprendido a escribir bien la palabra "millennial" y nuevos actores aparecen en escena,  son los conocidos como "centennials".  Una generación de jóvenes que cumple ahora mayoría de edad y podría volver a trastocar las reglas del mundo laboral. ¿Puede cambiar el modelo de trabajo la irrupción de la generación Z? ¿Es posible adaptar el entorno laboral a cuatro generaciones de trabajadores? ¿Cómo gestionar este talento intergeneracional?

 

Los peatones nunca han chocado con tantas farolas como ahora. El móvil acompaña a transeúntes en cada paso. Perderse ya no es una opción. Siempre se puede verificar la ruta correcta con el navegador GPS. Los estudiantes acuden a la Universidad con tables y portátiles. Si no entienden una lección, siempre pueden buscar en un tutorial en Internet. Para encontrar un buen restaurante en una ciudad desconocida, solo necesitan un clic. Amigos que viven en distintas partes de planeta, tienen conversaciones a diario a través de mensajería instantánea. En los conciertos, las pantallas de los smartphones sustituyen a las llamas de los encendedores y las publicaciones en redes sociales, a las llamadas de teléfono. Pero, nada de esto sorprende ya a nadie. La nueva normalidad es ahora digital y las empresas necesitan adaptarse lo más rápido posible a esta realidad.

Pero, ni todas las compañías pueden cambiar sus hábitos de la noche a la mañana, ni todos los empleados se adaptan al mismo ritmo a ellos. La transformación digital de las empresas implica también la gestión de la diversidad generacional presente en ellas. Cuatro perfiles diferentes conviven en un entorno laboral en continua transformación. Baby boomers, generación X, millennials y, ahora, centennials forman parte de este nuevo escenario profesional en el que cada uno tiene su propia visión del trabajo. El reto al que se enfrentan las empresas es grande. Aunque los cambios se produzcan en espacios muy cortos de tiempo, los departamentos de RR. HH. de las compañías tienen que empezar a pensar de otra forma y responder nuevas preguntas: ¿cómo adaptar la estructura de las organizaciones para que nadie se quede fuera?, ¿cómo conseguir que las cuatro generaciones convivan y trabajen en consonancia?, ¿cómo alcanzar la plena integración?

La amenaza "centennial"

Como reza el dicho: "¿No querías caldo? ¡Pues toma dos tazas!". Si las compañías ya tenían un escenario difícil, este cada vez se complica un poco más. Aunque al principio no se establecía mucha diferencia entre milénicos y centúricos, los expertos y analistas han percibido notables diferencias entre ambos. Esto implica que diversidad generacional sea aún más acentuada de lo que a priori se creía. La buena noticia es que cuanto más diferentes y variados sean los perfiles de los trabajadores, más rica será la estructura de la organización. La llegada de esta generación Z no solo implica la necesidad de cambiar, también constituye una gran oportunidad para las compañías.

Mientras que los millennials presenciaron el cambio del mundo analógico al digital, los centennials constituyen la primera generación nativa digital. Contar con el talento de estos jóvenes puede ser clave a la hora de adaptar las empresas a ese nuevo escenario digital que tanto asusta en algunas ocasiones. El resto de profesionales de otras edades no tienen que interpretar su llegada como una amenaza, sino estar abiertos a aprender también de ellos, porque lo quieran o no, el entorno va a cambiar. Por otro lado, la generación Z no cuenta con la experiencia del resto y aunque digitalmente guarde un as bajo la manga, aún tiene mucho que aprender.

¡Y llegaron los

¿Cómo son los trabajadores Z?

Los centúricos son aquellos jóvenes que han nacido entre el año 1994 y 2009. Sus miembros más veteranos cumplen ahora veinticuatro años. Constituyen el 25,9% de la población mundial y están justo ahora asomando la cabeza en el mercado laboral global. Algo que les caracteriza es que han aprendido a socializar a través de la tecnología. Su forma de comunicarse es, por tanto, diferente a la del resto de generaciones. Están siempre conectados. Son conscientes de que el entorno que les rodea no es ideal, han crecido en una crisis y han perdido un punto de ilusión respecto a la generación predecesora. No se preocupan tanto por la posesión de bienes, creen más en la prestación de servicios, de ahí el auge de las fórmulas sobre las que se desarrolla la economía colaborativa.

Como trabajadores, estos jóvenes son menos exigentes y más pragmáticos que los millennial, aunque demandan libertad y flexibilidad y quieren ser responsables de sus propios proyectos. La movilidad no es un problema para ellos, no creen en el presencialismo, valoran menos los títulos, confían más en el autoaprendizaje y se sienten atraídos por la idea del emprendimiento. También son capaces de realizar diversas funciones al mismo tiempo. Los expertos dicen que su carácter es irreverente y que son más propensos a cuestionar la jerarquía. La tecnología ha alimentado su interés por lo inmediato, eso les convierte en trabajadores más impacientes y, por ello, les cuesta esperar para obtener respuestas.  

Una cultura integradora

Como todas las generaciones, los centennials también entran al mercado laboral queriendo comerse el mundo e, incluso, cambiarlo. Boomers, miembros de la generación X y millennials pueden aprender mucho de la generación más joven, pero la experiencia también es un grado. Las empresas y, en concreto, los departamentos de Recursos Humanos deben trabajar para que el engranaje de las organizaciones se complemente y enriquezca gracias a sus diferencias y el fomento de sus puntos fuertes. Los boomers cuentan con una dilatada experiencia, una gran implicación y con habilidades fuera del mundo digital. La generación X sirve de puente intergeneracional, entiende los valores de los veteranos, es responsable y tienen una mente más abierta. Los millennials tienen grandes aspiraciones, son la primera generación tecnológica, los protagonistas del cambio. Ellos abren camino a los centennials, los nativos del mundo digital. Suyo es tanto el futuro, como las claves de esta transformación digital.

La gestión de la diversidad generacional es indispensable para que las empresas afronten con éxito los cambios a los que se enfrentan y para que su estructura heterogénea funcione lo mejor posible. Su buena gestión, facilita el trabajo en equipo, potencia las habilidades y conocimientos de cada trabajador, favorece el compromiso de los empleados y aporta competitividad. Entre las claves que señalan los expertos para conseguir una cultura integradora intergeneracional destacan:

  1. La empleabilidad de las diferentes generaciones en todas las etapas de su carrera
  2. El reconocimiento del talento de los más jóvenes y el impulso del valor de la experiencia de los perfiles sénior

  3. El estímulo de las fortalezas y particularidades de cada generación

  4. El intercambio de conocimiento y la cooperación entre generaciones

  5. El estudio y solución de las diferentes necesidades de los diferentes perfiles de trabajadores

La diversidad generacional aporta un valor añadido a las empresas. Aquellas que sepan fomentar la armonía entre sus miembros más diversos, también serán aquellas que mejor afronten los desafíos y aprovechen sus fortalezas. ¡Bienvenidos centúricos!